miércoles, 31 de octubre de 2012

ORANDO POR LAS MISIONES...

El pasado lunes 29 de octubre celebramos una bella Eucaristía para unirnos a todos los fieles católicos, que este mes de octubre, oran y ayunan por las misiones en todo el mundo, y por todos los hombres y mujeres valientes que sacrifican su propia vida para llevar la esperanza en Cristo Jesús y la ayuda material en los rincones más alejados de nuestro planeta. Con ofrendas materiales que serán enviadas a muchos lugares de misión, y con el corazón puesto en la caridad hacia nuestros hermanos y hermanas más necesitados, oramos como familia para que nuestro Padre del Cielo multiplique los recursos y los misioneros en todo el mundo. Que bendición para nuestra vida poder ayudar a muchos en el nombre de Nuestro Salvador Jesucristo y de su Santísima Madre María Auxiliadora. Apoyemos las misiones siempre.

ESTRENANDO UNIFORME...

Con mucho orgullo, el profesor de Educación Física y algunos miembros del equipo de fútbol de nuestro colegio, nos presentaron el nuevo uniforme que utilizarán en los próximos juegos que tienen por delante. Con un diseño nuevo y colores muy salesianos, nuestro equipo de fútbol se prepara arduamente para convertirse en campeones. Felicidades muchachos !!!

 

viernes, 26 de octubre de 2012

GRANDIOSO BINGO !!!

Invitamos a toda la Comunidad Educativa de nuestra casa y a todos nuestros amigos y amigas al grandioso bingo que se realizará el día sábado 27 de octubre a partir de la 1 de la tarde.
Tenemos excelentes premios en efectivo y muchos premios de consolación como canastas de víveres y artículos para el hogar. Te esperamos para disfrutar y ganar en familia. No faltes !!!

miércoles, 24 de octubre de 2012

GENERACIÓN 2012...

Les compartimos algunas fotografías de los undécimos años en sus últimos días de clases. Esta Generación 2012 de Salesianos terminaron hace pocos días el último año de secundaria, y ahora estudian con mucha dedicación para sus exámenes de bachillerato. Les deseamos mucha suerte en esté último reto del año y les auguramos un futuro lleno de bendición y éxito, gracias a la guía y protección de Nuestra Madre María Auxiliadora.




UNA VISITA CON MUCHO AMOR...

Con motivo de la celebración del Día del Adulto Mayor, los niños y niñas de primaria de nuestra casa, visitaron el pasado viernes 19 de mayo la Casa Provincial de las Hijas de María Auxiliadora ubicada en Curridabat. Ahí, además de conocer la casa principal de la congregación para Nicaragua, Costa Rica y Panamá, tuvieron la oportunidad de compartir y disfrutar con las hermanas adultas mayores que residen en ese lugar y que, además de descansar, cumplen todavía muchas tareas importantes para la congregación, como es la oración por cada uno de los niños y jóvenes de nuestros colegios. Este día los niños y las niñas compartieron con las hermanas presentaciones artísticas, regalos y golosinas; pero sobre todo compartieron el cariño, la compañía y la gratitud que estas hermanas merecen y tanto aprecian después de una vida de sacrificio y servicio por los demás.

Reflexión sobre los Adultos Mayores:

Déjalo hablar... porque hay en su pasado un
tesoro lleno de verdad, de belleza y de bien.

Déjalo vencer... en las discusiones, porque tiene
necesidad de sentirse seguro de sí mismo.

Déjalo ir a visitar... a sus viejos amigos porque
entre ellos se siente revivir.

Déjalo contar... sus historias repetidas, porque
se siente feliz cuando lo escuchamos.

Déjalo vivir... entre las cosas que ha amado,
porque sufre al sentir que le arrancamos pedazos de su
vida.

Déjalo gritar... cuando se ha equivocado, porque
los ancianos como los niños tienen derecho a la
comprensión.

Déjalo tomar un puesto... en el automóvil de la
familia cuando van de vacaciones, porque el año
próximo tendrás remordimientos de conciencia si el
abuelito ya no existe más.

Déjalo envejecer... con el mismo paciente amor
con que dejas crecer a tus hijos, porque todo es parte
de la naturaleza.

Déjalo rezar... como él sabe; como él quiere,
porque el adulto mayor descubre la sombra de Dios en
el camino que le falta recorrer.

Déjalo morir... entre brazos llenos de piedad,
porque el amor de los hombres sobre la tierra, nos
hace presentir mejor el torrente infinito de

amor del PADRE en EL CIELO.


miércoles, 17 de octubre de 2012

FUTUROS CIENTÍFICOS...

Vivimos en un mundo que depende de forma creciente de la ciencia y la tecnología. Los procesos de producción, las fuentes de alimentación, la medicina, la educación, la comunicación y el transporte son todos campos cuyo presente y futuro están fuertemente ligados al desarrollo científico. Es por esto que en nuestro colegio estudiamos profundamente el área del desarrollo científico por medio de muchos recursos, como el completo laboratorio de ciencias que poseemos. A través de estos recursos nuestros estudiantes desarrollan una mente científica y un corazón lleno de valores humanos y espirituales con el objetivo de aprovechar los recursos que Dios nos provee para mejorar las condiciones de vida de muchas personas. En las siguientes fotografías podemos observar a los estudiantes de octavo dirigiendo sus proyectos científicos bajo la guía de la profesora Juanita Murillo. Felicidades chicos y chicas; sabemos que ustedes son grandes hombres y mujeres que dejarán un impacto muy positivo en nuestro mundo.

DÍA DE LAS CULTURAS SECUNDARIA...

Los estudiantes de secundaria celebraron el Día de las Culturas el pasado 15 de octubre en compañía de sus profesores. Con una charla, presentaciones artísticas y vídeos se hizo conciencia de la importancia de conocer nuestra historia para construir un mejor futuro para todos. A través de estos recursos observamos los aspectos positivos y negativos del encuentro de culturas nativas y europeas en América y el impacto cultural y humano que este encuentro produjo. De esta forma se logró crear conciencia en todos los presentes de la importancia de la tolerancia y convivencia pacífica que debe existir entre todas las culturas. Hoy día en Costa Rica podemos disfrutar de la herencia cultural que nuestros antepasados nos heredaron; es por esto que debemos valorar esos tesoros culturales, para poder conservarlos  y disfrutarlos durante muchas generaciones más.



DÍA DE LAS CULTURAS PREESCOLAR Y PRIMARIA...

El pasado 11 de octubre los niños y niñas de preescolar y primaria vivieron un día diferente al celebrar el Día de las Culturas en nuestro centro. Con el objetivo de resaltar los valores de la convivencia y la tolerancia, los pequeños y pequeñas se esmeraron por mostrarnos aspectos interesantes de diferentes culturas que habitan en nuestro planeta, y así crear conciencia de la importancia de respetar y coexistir pacíficamente con personas que tienen diferentes formas de actuar y pensar, eso si, sin transgredir los límites morales y espirituales universales. Por eso este día nos dedicamos a conocer otras culturas y los aspectos más importantes de su folclor como sus costumbres, vestimentas y gastronomía; y así colaborar para lograr un mundo más tolerante y pacífico como nos manda nuestro Salvador.

AVENTURA TROPICAL DE PREESCOLAR...

El pasado 5 de octubre los más pequeños de nuestra casa realizaron su segunda gira educativa llamada "Aventura Tropical". Esta vez visitaron las instalaciones de Florida Bebidas para participar de un tour educativo con el objetivo de crear conciencia ambiental. En este tour por medio de juegos, películas y presentaciones los niños y las niñas de preescolar, además de divertirse, aprendieron la importancia de cuidar el medio ambiente en el que nos desarrollamos. Fue un día de mucho entretenimiento y aprendizaje para los pequeñines, quienes en compañía de sus profesoras Alejandra y Natalia hicieron el compromiso de convertirse en defensores y defensoras del ambiente.

miércoles, 10 de octubre de 2012

OCTUBRE MES DE LAS MISIONES...

La Iglesia Católica vive el mes de octubre dedicado a despertar el Espíritu Misionero en los fieles
 
Octubre mes de las Misiones
Octubre mes de las Misiones
La Iglesia Católica vive el mes de octubre dedicado mundialmente a despertar el Espíritu Misionero en los fieles, con gestos de solidaridad hacia los 200,000 misioneros que entregan sus vidas por el anuncio del Evangelio en el mundo.

Durante este mes, llamado "Mes de las Misiones" se intensifica la animación misionera, uniéndonos todos en oración, el sacrificio y el aporte económico a favor de las misiones, a fin de que el evangelio se proclame a todos los hombres.

El domingo 21 de octubre de 2012 se celebrá la Jornada Mundial de las Misiones "Domund" en todas las Iglesias locales, como fiesta de la catolicidad y de solidaridad universal. La colecta de este día es destinada al fondo universal para las misiones más necesitadas.

Juan Pablo II en el Nº 72 de la Redemptoris Missio, menciona a los "movimientos eclesiales dotados de dinamismo misionero" que, "cuando se integran con humildad en la vida de las iglesias locales y son acogidos cordialmente por los Obispos y sacerdotes en las estructuras diocesanas y parroquiales, representan un verdadero don de Dios para la nueva evangelización y para la actividad misionera propiamente dicha".


Queridísimos hermanos y hermanas:

El compromiso misionero de la Iglesia constituye, también en este comienzo del tercer milenio, una urgencia que en varias ocasiones he querido recordar. La misión, como he recordado en la Encíclica Redemptoris Missio, está aún lejos de cumplirse y por eso debemos comprometernos con todas nuestras energías en su servicio (cfr. n.1). Todo el Pueblo de Dios, en cada momento de su peregrinar en la historia, está llamado a compartir la "sed" del Redentor (cfr Jn 19, 28). Los santos han advertido siempre con mucha fuerza esta sed de almas que hay que salvar: baste pensar, por ejemplo, a santa Teresa de Lisieux, patrona de las misiones, y a monseñor Comboni, gran apóstol de África, que he tenido la alegría de elevar recientemente al honor de los altares.

Consagrados y enviados para la misión

Todos nosotros, miembros de la Iglesia e impulsados por el mismo Espíritu, somos consagrados, aunque de diverso modo, para ser enviados: por el bautismo se nos confía la misma misión de la Iglesia. A todos se nos llama y todos estamos obligados a evangelizar, y esta misión fontal, común a todos los cristianos, ha de constituir un verdadero "acicate" cotidiano y una solicitud constante de nuestra vida.

Es muy bello y estimulante recordar la vida de las comunidades de los primeros cristianos, cuando éstos se abrían al mundo, al que por vez primera miraban con ojos nuevos: era la mirada de quien ha comprendido que el amor de Dios se debe traducir en servicio por el bien de los hermanos. El recuerdo de su experiencia de vida me induce a reafirmar la idea central de la reciente encíclica: "La misión renueva la Iglesia, refuerza la fe y la identidad cristiana, da nuevo entusiasmo y nuevas motivaciones. ¡La fe se fortalece dándola!"(n. 2). Sí, la misión nos ofrece la extraordinaria oportunidad de rejuvenecer y embellecer a la Esposa de Cristo y, al mismo tiempo, nos hace experimentar una fe que renueva y fortalece la vida cristiana, precisamente porque se dona.

Pero la fe que renueva la vida y la misión que fortalece la fe no pueden ser tesoros escondidos o experiencias exclusivas de cristianos aislados. Nada está tan lejos de la misión como un cristiano encerrado en sí mismo: si su fe es sólida, está destinada a crecer y debe abrirse a la misión.

El primer ámbito de desarrollo del binomio fe-misión es la comunidad familiar. En una época en la que parece que todo concurre a disgregar esta célula primaria de la sociedad, es necesario esforzarse para que sea, o vuelva a ser, la primera comunidad de fe, no sólo en el sentido de la adquisición, sino también del crecimiento, de la donación y, por tanto, de la misión. Es hora de que los padres de familia y los cónyuges asuman como deber esencial de su estado y vocación evangelizar a sus hijos y evangelizarse recíprocamente, de modo que todos los miembros de la familia y en toda circunstancia -especialmente en las pruebas del sufrimiento, la enfermedad y la vejez- puedan realmente recibir la Buena Nueva. Se trata de una forma insustituible de educación a la misión y de preparación natural de las posibles vocaciones misioneras, que casi siempre encuentran su cuna en la familia.

Otro ámbito, asimismo importante, es la comunidad parroquial, o la comunidad eclesial de base, la cual, mediante el servicio de sus pastores y animadores, debe ofrecer a los fieles el alimento de la fe e ir en busca de los alejados y extraños, realizando así la misión. Ninguna comunidad cristiana es fiel a su cometido si no es misiones: o es comunidad misionera o no es ni siquiera comunidad cristiana, pues se trata de dos dimensiones de la misma realidad, tal como es definida por el bautismo y los otros sacramentos. Además, este empeño misionero de cada comunidad reviste la máxima urgencia hoy que la misión, entendida incluso en el sentido específico de primer anuncio del Evangelio a los no-cristianos, está llamando a las puertas de las comunidades cristianas de antigua evangelización y se presenta cada vez más como "misión entre nosotros".

Motivo de esperanza, para responder a las nuevas exigencias de la misión actual, son asimismo los Movimientos y grupos eclesiales, que el Señor suscita en la Iglesia para que su servicio misionero sea más generoso, oportuno y eficaz.

Cómo cooperar en la actividad misionera de la Iglesia.

Si todos los miembros de la Iglesia son consagrados para la misión, todos son corresponsables de llevar a Cristo al mundo con la propia aportación personal. La participación en este derecho-deber se llama "cooperación misionera" y se enraiza necesariamente en la santidad de vida: sólo injertados en Cristo, como los sarmientos en la vid (cf. Jn 15, 5), daremos mucho fruto. El cristiano que vive su fe y observa el mandamiento del amor dilata los horizontes de su actuación hasta abarcar a todos los hombres mediante la cooperación espiritual, hecha oración, sacrificio y testimonio, que permitió proclamar co-patrona de las misiones a santa Teresa del Niño Jesús, aunque nunca fue enviada a la misión.

La oración debe acompañar el camino y la obra de los misioneros para que la gracia divina haga fecundo el anuncio de la Palabra. El sacrificio, aceptado con fe y sufrido con Cristo, tiene valor salvífico. Si el sacrificio de los misioneros debe ser compartido y sostenido por el de los fieles, entonces todo el que sufre en el espíritu y en el cuerpo puede llegar a ser misionero, si ofrece con Jesús al Padre los propios sufrimientos. El testimonio de vida cristiana es una predicación silenciosa, pero eficaz, de la palabra de Dios. Los hombres de hoy, aparentemente indiferentes a la búsqueda del Absoluto, experimentan en realidad su necesidad y se sienten atraídos e impresionados por los santos que lo revelan con su vida.

La cooperación espiritual en la obra misionera debe tender sobre todo a promover las vocaciones misioneras. Por eso, invito una vez más a los jóvenes y a las jóvenes de nuestro tiempo a decir "sí", si el Señor les llama a seguirlo con la vocación misionera. No hay opción más radical y valiente que ésta: dejan todo para dedicarse a la salvación de los hermanos que no han recibido el don inestimable de la fe en Cristo.

La Jornada mundial de las misiones une a todos los hijos de la Iglesia, no sólo en la oración, sino también en el esfuerzo de solidaridad, compartiendo la ayuda y bienes materiales para la misión ad gentes. Tal esfuerzo responde al estado de necesidad que sufren tantas personas y poblaciones de la tierra. Se trata de hermanos y hermanas que, necesitados de todo, viven principalmente en los países identificados con el Sur del mundo y que coinciden con los territorios de misión. Los pastores y los misioneros necesitan, pues, medios ingentes, no sólo para la obra de la evangelización -que es, ciertamente, primaria y onerosa-, sino también para salir al paso de las múltiples necesidades materiales y morales mediante las obras de promoción humana que acompañan siempre a toda misión.

Ojalá que la celebración de la Jornada mundial de las misiones sea un estímulo providencial para poner en marcha las estructuras de caridad y para que cada uno de los cristianos y sus comunidades den testimonio efectivo de la caridad. Se trata de "una cita importante en la vida de la Iglesia, porque enseña cómo se ha de dar: en la celebración eucarística, esto es, como ofrenda a Dios, y para todas las misiones del mundo" (Redemptoris missio, 81).

La animación de las Obras Misionales Pontificias.

En la obra de animación y cooperación misionera, que atañe a todos los hijos de la Iglesia, deseo reafirmar el cometido peculiar y la responsabilidad específica que incumben a las Obras Misionales Pontificias, como lo hice destacar ya en la citada encíclica (cf. n. 84).

Las cuatro Obras -Propagación de la fe, San Pedro Apóstol, Infancia Misionera y Unión Misional- tienen como objetivo común promover el espíritu misionero en el pueblo de Dios. Son la expresión de la universalidad en las Iglesias locales.

Deseo recordar especialmente la Unión Misional, que celebra su 75º aniversario de fundación. Tiene el mérito de realizar un esfuerzo continuo de sensibilización entre los sacerdotes, religiosos, religiosas y animadores de las comunidades cristianas, para que el ideal misionero se traduzca en formas adecuadas de pastoral y de catequesis misionera.

Las Obras Misionales deben ser las primeras en llevar a la práctica cuanto afirmé en la encíclica: "Las Iglesias locales, por consiguiente, han de incluir la animación misionera como elemento primordial de su pastoral ordinaria en las parroquias, asociaciones y grupos, especialmente los juveniles" (n. 83). Las Obras Misionales han de ser protagonistas de este importante mandato en la animación, formación misionera y organización de la caridad para la ayuda a las misiones.

Pero, una vez recordada la función de estas Obras y el empeño permanente en favor de la misión, no puedo terminar esta exhortación sin hacer llegar expresamente a los misioneros y misioneras -sacerdotes, religiosos y laicos esparcidos por el mundo- una expresión de afectuoso agradecimiento y estímulo, para que perseveren con confianza en su actividad evangelizadora, aun cuando llevarla a cabo pueda costar y cueste los mayores sacrificios, incluso el de la vida.

Queridísimos misioneros y misioneras: mi pensamiento y afecto os acompañan siempre, junto con la gratitud de toda la Iglesia. Sois la esperanza viva de la Iglesia, como testigos y artífices de su misión universal en el acto mismo que se realiza, y también el signo creíble y visible del amor de Dios, que a todos nos ha llamado, consagrado y enviado, pero que a vosotros os ha dado un mandato especial: el don singular de la vocación ad gentes. Vosotros lleváis a Cristo al mundo; y, en su nombre, como Vicario suyo, os bendigo y os llevo en el corazón. Con vosotros, bendigo a todos aquellos que con amor y generosidad participan en vuestro apostolado de evangelización y de promoción integral del hombre.

Misioneros, que María, Reina de los Apóstoles, guíe y acompañe vuestros pasos y los de todos aquellos que, de cualquier forma, cooperan en la misión universal de la Iglesia.